Cómo pedir una reseña sin que se sienta incómodo
Pedir una reseña incomoda cuando suena a favor. Deja de incomodar cuando suena a algo fácil y breve.
Funciona nombrar el tiempo: «son diez segundos, solo acerca el celular acá». La persona acepta porque ya sabe cuánto le va a costar.
Funciona dar la razón: «nos ayuda a que nos encuentren los vecinos». La gente ayuda a un negocio del barrio con mucha más facilidad que a una marca sin cara.
Lo que no funciona es pedirla dos veces, ni quedarse mirando mientras la escribe. Dejas la tarjeta, dices la frase y te vas a lo tuyo.