Dónde poner la tarjeta para que de verdad la usen
La tarjeta funciona cuando aparece en el momento exacto en que el cliente ya decidió que le gustó tu servicio. Ni antes ni después.
En un restaurante ese momento es cuando llega la cuenta. En una barbería, cuando se mira al espejo. En un taller, cuando le entregas el vehículo. En una tienda, cuando le pasas la bolsa.
El lugar que casi nunca funciona es la entrada. Quien recién llega no tiene nada que calificar todavía, y para cuando se va ya pasó por ahí sin mirarla.
Regla corta: ponla donde el cliente ya está deteniéndose por otro motivo — pagar, esperar el vuelto, guardar la billetera. Ahí tienes sus manos y su atención.